LA CONSULTA

Teófilo Rojas Machado
El caso Odechrecht también conocido como caso Glas, perdió actualidad una vez que el vicepresidente de la República recibió condena en el juicio penal que se le seguía, y por el cual, durante varias semanas ocupó las primeras páginas de los medios de comunicación dada la importancia de las acusaciones que se le hicieron.

El tema que concita la atención y promueve discusiones actualmente se refiere a la consulta popular convocada por el presidente Lenin Moreno. Mucho debate se ha generado alrededor de las preguntas planteadas, considerándose como las más polémicas, por su profunda incidencia en la vida de la Nación, aquellas que se refieren a la reelección indefinida y la renovación del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, sin descartar la importancia de las demás y sin que las siete preguntas planteadas sean los únicos problemas de los ciudadanos ecuatorianos. Los directamente afectados por el resultado de las mismas han puesto el grito en el cielo por la alta probabilidad, que se deduce de las encuestas realizadas, que las mismas resulten aprobadas por la ciudadanía por abrumadora mayoría.

Para contradecir la convocatoria del presidente, sus detractores, encabezados por el ex presidente de la República, han apelado a muchas interpretaciones morales y legales que van desde declarar a Moreno como traidor y desleal, hasta calificar el proceso como inconstitucional. ¿La razón?, sencillamente porque se le cierra el paso a quien ha ostentado la primera magistratura durante una década y aspira, así lo ha manifestado, volver en las próximas elecciones con la seguridad de que, para entonces, los graves problemas económicos de su administración heredados, ya estarán resueltos en gran parte.

La reestructuración del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social es la otra pregunta que causa revuelo e incomodidad en los opositores a este referéndum porque, según aducen, los integrantes provisionales de dicho Consejo serán designados a dedo de entre ternas que envíe el presidente para su designación por la Asamblea Nacional, pero no hacen público que los miembros definitivos serán elegidos posteriormente por votación popular y no por méritos, como se ha realizado anteriormente, resultando que, coincidentemente, quienes mayores puntuaciones obtuvieron han laborado, sino directamente, sí de forma muy estrecha directa o indirectamente con el despacho presidencial, estableciéndose por lógica el compromiso de corresponder con sus decisiones a quien fuera su superior.

Pero, se pregunta la ciudadanía, ¿qué tan importante es este organismo?, sencillo, solamente es uno de los poderes del Estado y designa a los principales funcionarios encargados del control estatal de los fondos públicos y el aspecto legal, incluyendo todas las superintendencias que existen, es decir, casi nada.

Otra pregunta que no deja de tener muchísima importancia es la relativa a la llamada Ley de plusvalía cuya derogatoria se propone en virtud del fortísimo decrecimiento en la construcción y adquisición de viviendas que sin duda alguna ha incidido en la economía nacional. Es por todos conocido que la construcción no se refiere exclusivamente a quienes laboran en una de ellas como son los artesanos, obreros y profesionales, sino que constituye una verdadera industria que se convierte en elemento multiplicador del circulante monetario,

ya que de ella participan las empresas fabricantes de insumos, sus distribuidores, las instituciones financieras, etc., integrantes todos ellos de la industria de la construcción, que al estar paralizada ocasiona muchos perjuicios a quienes de ella dependen directa o indirectamente.

Teófilo Enrique Rojas Machado

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